Cómo pintar recámaras

A la hora de explicar cómo pintar recámaras el proceso es bastante parecido al de cualquier otra estancia de la casa.

Cómo pintar recámaras

Se requerirá preparar la superficie, tapando grietas y eliminando impurezas. Proteger los muebles y el suelo mediante plásticos o algunas sábanas viejas. Y por último pintar las paredes y techo utilizando una brocha para los filos y esquinas, mientras que se completa la parte central con el rodillo dando primero una pasada en horizontal, y luego, una vez seca la pintura, una segunda pasada en vertical para así tapar todos los huecos que se hayan podido dejar anteriormente.

Pero una recámara es una habitación diferente, que permite dar mucho más juego y que no debe pintarse de la misma forma en todos los casos. No debe tratarse de igual manera la recámara de un niño pequeño, que la de un adolescente o la de matrimonio. Por medio de una sabia elección de colores podemos dotar a cada una de estas recámaras de una personalidad propia y adecuada a su uso. Así, a la hora de pintar recámaras hay que tener muy presente la psicología de los colores.

En el caso de que la recámara sea de pequeñas dimensiones, lo más recomendable es pintarla con colores claros o tonos pastel, los cuales producen un efecto óptico de amplitud y la recámara parecerá mayor que si se usan colores oscuros.

Esta sensación de aumento de dimensiones se puede reforzar pintando el techo de un color más claro que el resto de las paredes. Efecto que además puede verse aumentando focalizando la iluminación hacia el techo.

Si la recámara que se va a pintar es la de matrimonio, en ese caso, lo ideal es usar tonos relajantes que ayuden al descanso. El gris es una opción perfecta para habitaciones con aires modernos, mientras que los tonos ocres casan mejor con mobiliarios más antiguos.

Por otra parte, en caso de tratarse del cuarto de los niños, entonces sí conviene apostar por diseños más atrevidos, con figuras geométricas o colores más vivos, e incluso es posible realizar algún dibujo para ilustrar las paredes.

En definitiva, las opciones sobre cómo pintar recámaras son amplias y variadas y no es necesario pintarlas siempre siguiendo exactamente los mismos patrones. Y es que cada estancia tiene una personalidad y características propias que deben tenerse muy en cuenta a la hora de dar color a las paredes.

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